Aquí estoy de nuevo, después de tanto tiempo. ¡Siento mucho la ausencia! Pero siempre es un buen momento para volver.

El caso es que he estado bastante tiempo mosqueada con mi blog, principalmente desde que lo pasé a blogger, donde pensé que estaría bien y a gusto, pero con la práctica me he dado cuenta de que no.

Blogger es limpio, sencillo, práctico, pero le faltan un par de cosas que para mí resultan imprescindibles, como por ejemplo, una app para iOS (iPhone y iPad), desde donde escribir entradas nuevas es más fácil, rápido y cómodo a día de hoy, que tener que recurrir al ordenador, sólo para escribir un par de líneas.

Es cierto que en Blogger se pueden escribir entradas desde el móvil, usando ifttt, enviando entradas por email. He intentado ambas opciones y las dos me han dado problemas, en el peor de los casos, perdí una entrada larguísima que escribí al borrar mi Tumblr y del cual no se guardó ni el borrador.

©️ Bitmoji 2019

También se pueden escribir entradas desde el navegador de Internet, en cuyo caso tienes que enfrentarte a la versión de escritorio, porque ni siquiera está adaptada a móviles, y para escribir una entrada tienes que pasarte la mayor parte del tiempo haciendo zoom con los dedos para ver donde estás, que escribiendo. Y eso, a la larga, junto con problemas como el que he mencionado antes, hacen que se te quiten las ganas de intentarlo.

El caso es que, tras tantos años de dejadez por parte de Google (los actuales dueños de Blogger, que antes era Blogspot) y sin la posibilidad de que vayan a hacer nada al respecto en el futuro, cuando además, van a cerrar Google+, las notificaciones, los Hangouts y quién sabe qué más, pues no sé vosotros, yo de verdad veo que blogger se está quedando atrás, y me ha entrado la paranoia de que en verdad han abandonado la plataforma y les da igual si la gente la usa o no, probablemente le quedan los días contados.

Bueno, tan sólo son ideas mías. Pero me han estado moqueando todo este tiempo, dividida entre sí debía invertir tiempo o no en el blog, si volver o no a WordPress y si debía irme a la opción de WordPress.com o con hosting propio. En ambas opciones, aquello supondría pagar una cantidad similar anualmente.

El caso es que ayer, cuando se lo comenté a mi chico, el se puso a buscar en Internet algo que, sorpresivamente nunca se me había ocurrido: probar un servicio de hosting gratuito.

Yo no sabía que existiesen, y al encontrarme con estas plataformas, pues supuse que había gato encerrado. Pero sin mucho presupuesto y con el blog haciendo aguas, no tengo mucho que perder. Así que me he lanzado a usar una de estas plataformas de hosting gratuito (estoy usando Infinityfree) y a ver qué tal.

Por ahora, la única pega que he encontrado es que las páginas tienden a caerse aleatoriamente, o cargar lentas. Pero hey, ¡la página está viva!

©️ Bitmoji 2019

Aún estoy probando diferentes temas que se adapten a mi estilo, pero ahora tengo más ganas de sacar adelante éste blog, y si es posible, pasarlo a un hosting decente.

Por ahora, me despido de nuevo. Tengo unas cuantas entradas planeadas para las próximas semanas. ¡Nos vemos pronto!