El día en que Harry Potter perdió su Magia.

Os tengo que confesar una cosa: Estoy súper desencantada de la Rowling y por asociación de su obra.

Las rupturas son siempre duras.

Desde que comencé a leer los libros, Harry Potter se convirtió en una de mis sagas de ficción favoritas. Me fascinó el mundo de Magia y fantasía que mostraba, la variedad de personajes y las peculiaridades de la sociedad Mágica de su universo. Por Harry Potter me he disfrazado para ir a la librería en días de lanzamiento, he hecho una cola interminable en un Barnes & Noble en Houston, (Para que al final mi padrino, que me había llevado, se colase sin que nadie se diese cuenta y me hiciera ser de las primeras que lo compró, para mi sorpresa).

Me aprendí los hechizos, me vi representada en la casa de Slytherin (aunque todos mis tests de personalidad em ponen en Hufflepuff), y me animé a escribir mis propias historias, mis fan fictions y a publicarlas en «Fanfiction (punto) net» cuando tan solo tenía 15 años y la plataforma estaba en su apogeo. (Sobre aquellos, mis primeros fan fictions, vale la pena hacer tema aparte, porque los escribí con 14 o 15 años, una mente muy calenturienta y muy poca conciencia social, pero a pesar de ello, nuevos lectores los siguen encontrando.)

Madre mía, si es que ahora mismo estoy usando un posa vasos de Slytherin (regalo de uno de mis compañeros de trabajo) para mi bebida, y uso un mini bolso de Harry Potter comprado en Primark cuando toca salir a hacer recados; mi sudadera de Hogwarts es una de mis piezas de vestuario más queridas y cómodas, así como mi camiseta de Slytherin, mi otra mochila y mis muchos calcetines, varias de estas cosas adquiridas recientemente… pero a quién quiero engañar, si mi amor por la saga ha ido poco a poco esfumándose.

Las últimas obras son De-pri-men-tes

Empecé a notar esta agobiante sensación, por el extraño ambiente cansino de las últimas tres películas. No sé si alguien más se sintió de esta manera, pero el ambiente en ellas es tan gris, tan agobiante y sombrío y a la vez tan… aburrido.

Sí, es cierto que en los libros el tono es más serio, pero en las películas es… seco, harto de la situación. Los diálogos son casi susurrados, o llenos de rabia, la música ominosa, los chistes, muertos antes de nacer, y olvídate de entenderlo todo si no has leído los libros primero.

Al verla en el cine me dio la sensación de que querían quitarse de en medio aquella saga de películas hecha por contrato y por mucho dinero, cuanto antes. Viendo en retrospectiva, creo que vi las otras dos películas restantes por mi propia obligación moral, no podía dejar la sere inconclusa. Ahora me da pereza hablar de las películas y mucho hastío verlas de nuevo. Tal vez las únicas que disfrute de verdad sean las cuatro primeras, siendo la tercera mi favorita, al igual que el tercer libro, que también es mi favorito.

Incluso la nueva saga de películas, «Animales Fantásticos y donde encontrarlos», aún con una diferente premisa, sigue compartiendo ese mismo ambiente extremadamente serio, imponente, gris, desesperanzado. ¿A dónde fue aquel colorido y diverso mundo de Magia?

(Respuesta corta: Por dinero)

He leído en varias reseñas que esto se debe a que la obra ha crecido con sus fans, sean estos lectores o espectadores, y que lo que pasa es que ahora el mundo mágico de Harry Potter ha llegado a su madurez y atrás quedan los primeros momentos ilusionados mientras se descubría su universo, poco a poco, y que el optimismo infantil ha sido reemplazado poco a poco por la oscura realidad.

Para mí, esa es una visión pesimista de la obra en su conjunto, y nihilista, si me dejáis decirlo. Entonces, todo esto ¿para qué?
¿Para qué derrotar al señor oscuro si apenas queda un ápice de ilusión en ese mundo realista y gris?

Jotaká Rowling

Un mundo gris que amenaza con cernirse sobre toda la sociedad, un mundo gris, lleno de división y odio, donde me niego a vivir, pero por lo visto, a su autora no le importa lo mas mínimo vivir en él, y es alguien a quien no le importa ni lo más mínimo que una sociedad así exista.

Si no estáis muy al día, no sabréis muy bien por donde van los tiros, pero el caso es que, a través de su Twitter, ha ido mostrando su verdadero ser poco a poco, y la última polémica se ha desatado al final, casi por accidente:

Durante la promoción de su último libro, un cuento para niños, se le coló una curiosa línea de texto en una mención al dibujo de una fan de 9 años:

El texto de la discordia: «Ante el tribunal, Wolf alegó que el post de Facebook donde (él) dijo que quería J**** a algunas TERFs fue solo por intimidación»

Y ¿qué tiene esto de especial, aparte de ser bastante inapropiado para soltarle a una fan fuera de contexto? Pues bastante: desde finales del año pasado, la Rowling ha ido haciendo declaraciones en contra de las mujeres trans, negando su condición de mujeres, a pesar de considerarse feminista.

A las personas como ella, se les llaman TERFs, término que podéis ver en la captura, que corresponde a «Trans Exclusionary Radical Feminist o en español, Feministas Radicales Trans Excluyentes» y como mencioné antes, e intuiréis, las personas con esa forma de pensar, piensan que las mujeres Trans no deben ser amparadas por el feminismo, como si fueran intrusas y les niegan derechos fundamentales. Y curiosamente defienden esa opinión con uñas y dientes, utilizando cualquier discurso que les parezca bien a ellas mismas, como ha ido haciendo la autora en las últimas horas.

Desde hace bastante tiempo, su visión del mundo me ha ido desilusionando cada vez más, y esta ha sido la última gota para mí. No solo ha salido a la luz su transfobia, sino también su total desdén por la diversidad, anotando correcciones de disfrazadas de inclusión años más tarde, cuando convenía y mal, como la sexualidad de Dumbledore, o el color de Hermione. Está bien que sea así, pero ¿por qué detalles como ese salen a la luz casi (o más de) una década más tarde? ¿Para mejorar la opinión pública sobre una obra llena de personajes en un 99% blancos y heteronormativos? Y esos son solo unos pocos ejemplos de una gran lista de detalles que dejan entrever la personalidad de su autora.

Sé que cuando algo así de polémico y negativo ocurre, es mejor desligar al autor de su obra, para poder seguir disfrutándola como antes, estoy convencida de que muchos de vosotros si que seréis capaces de hacerlo, y seguir disfrutando de la saga Pottérica sin pensarlo dos veces, pero yo lo he intentado, y de verdad, no lo consigo. No creo que pueda a partir de ahora.

Desearía que un momento como este no llegase jamás, pero aquí está. Me voy del fandom, quedándome con los recuerdos llenos de magia, con la experiencia de mis primeras obras públicas, pero no quiero seguir apoyando a esta autora.

La magia de Harry Potter se ha perdido, y yo, le digo adios.

Bye Bye
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